—¿Y si yo no quiero irme?
Nadie supo decir si el dueño del bosque era un demonio, un dios olvidado o simplemente la tristeza hecha carne. Pero Liana lo llamaba mi guardián . Y cada vez que decía esas dos palabras, algo en la noche temblaba… como un latido. a soul to keep libro en espanol
—Nadie se queda para siempre. Pero mientras dure tu noche, serás mía. Y yo seré tuyo. Alma que guardo, alma que me guarda. —¿Y si yo no quiero irme
Liana, cansada de promesas vacías, rió con amargura. Y cada vez que decía esas dos palabras,
Liana llegó una tarde de lluvia, con una maleta rota y un secreto apretado en el pecho. Había huido de la ciudad, de una vida que se deshacía como papel mojado. En Valdeluz pensó encontrar paz. Encontró algo peor: un susurro que la llamaba por su nombre.
Liana sintió un nudo en la garganta. Él extendió la mano. No tenía calor, pero tampoco frío. Era como tocar la sombra de algo que aún respiraba.