Con el eco de lo que callé, Quien siempre quiso decirte más.
Nunca dije que tus ojos me enseñaron que la gravedad no solo mueve planetas, también puede moverle el piso a una persona. Nunca dije que aprendí a quererte en los pequeños desastres: en un café que se enfría mientras hablamos de todo y de nada, en una canción que sonó justo cuando más te necesitaba, en un mensaje que borré tres veces antes de enviar. Todo lo que quise decir- pero nunca dije - Moni...
Y tampoco dije lo que me duele ahora: que a veces el amor no se va por falta de fuerza, sino por exceso de miedo. Miedo a romper lo que funciona. Miedo a que al decir “te quiero” de golpe y en voz alta, se rompa el hechizo de lo que nunca nos atrevimos a nombrar. Con el eco de lo que callé, Quien
Para Moni